miércoles

El Xenophon, la Xenophobia y los colores de Bojan Zulfikarpasic

BOJAN Z es uno de los prestigiosos artistas de jazz de la actualidad y uno de los pesos pesados del jazz de Belgrado, su ciudad natal en la antigua Yugoslavia, en los Balcanes. Su nombre completo es Bojan Zulfikarpasic pero no es sencillamente un artista local importante y más bien ha alcanzado gran reconocimiento en la escena mundial por una obra atónita, singular y muy cargada de abstracciones y mútiplicidad de sentidos y tesituras. La carátula sobria del disco que hemos traído a colación por estos días, trae impresa la palabra que anuncia el disco, en cirílico, sobre blanco inmaculado de fondo: “Xenophobia”. A veces de ese modo se siente también su musica… pero pensando en ello uno sabe que en el blanco están contenidos todos los colores. Este álbum no es fácil, es uno de los que sencillamente dejan sorprendido aún al más avesado de los escuchas, por su abstracción, retraimiento y coloratura. Este álbum “Xenophobia” es cálido pero misterioso, enigmático y emocional, diremos extático. Aquí el pianista está al lado de músicos igualmente tan interesantes como diestros como el contrabajista REMI VIGNOLO, el baterista ARI HOENIG, o KRASSEN LUTZKANOV en un singular instrumento denominado Kaval, una flauta tradicional de los Balcanes con acabados en hueso animal. Es muy importante resaltar que el pianista serbio BOJAN Z interviene en sus discos y conciertos no sólo con y desde el piano acústico, el electrónico, muy cálido Fender Rhodes, sino especialmente con un instrumento de su invención, de carácter sicodélico, y al que él mismo llama “Xenophon”, alusivo al mismo título del álbum.